¿Cuándo la culpa despierta la teshuvá y cuándo se convierte en un hábito que nos insensibiliza?
La unidad canónica distingue la culpa moral de un patrón en el que la repetición de una conducta incorrecta va embotando la sensibilidad. La fuente utiliza lenguaje de depresión, pero el Review Gate exige separar claramente culpa y depresión clínica y prohíbe cualquier uso diagnóstico. La pregunta espiritual es cómo funciona una señal moral incómoda. Al principio, la culpa puede interrumpir la conducta y devolver a la persona a la responsabilidad. Si la misma conducta se repite sin respuesta, incluso la incomodidad puede volverse familiar y perder fuerza. La meta no es la autocondena interminable ni la insensibilidad emocional. Una teshuvá sana escucha la señal, nombra el error, toma un paso correctivo concreto y avanza hacia la reparación sin convertir la culpa en identidad permanente.