Si Yom Kipur trae expiación, ¿por qué todavía necesitamos purificarnos?
El perdón responde una pregunta: ¿cuál es ahora el estado de la falta? La purificación pregunta otra: ¿qué quedó dentro de la persona después de enfrentarla? Alguien puede ser perdonado y seguir cargando hábitos, vergüenza, defensividad o una historia personal organizada alrededor del fracaso. Yom Kipur distingue entre liberación espiritual y el trabajo más lento de convertirse en alguien distinto. La expiación puede abrir la puerta; la purificación es atravesarla. El objetivo no es vivir sospechando de uno mismo, sino conseguir que el pasado perdonado deje de dictar nuestras reacciones presentes.